CULTURA
23 June 2008
Henning Mankell: “El secreto del fuego”

Editorial Siruela
Edición española, Madrid 2008
148 páginas


Conocido por sus novelas policiacas y por ser el creador del detective sueco Wallander, el escritor Henning Mankell muestra en “El secreto del fuego” su maestría literaria aplicada a un género del todo diverso: el drama humano. 

Mankell se traslada de las frías calles de Escandinavia a las secas estepas africanas. Lejos del sórdido enjambre de la delincuencia y la mafia nordeuropea, la mirada del autor se fascina ante una niña mozambiqueña. Pero no es el candor de sus trenzas lo que despierta la atención del escritor, sino su fortaleza: “la fuerza no era un hombre capaz de levantar cien kilos por encima de su cabeza. La fuerza era una niña que sobrevivía tras pisar una mina” . 

La historia de Sofía, nombre imaginario de una niña real de 12 años golpeada por la tragedia, arrastra a Mankell por los senderos de este nuevo registro. En ellos se desenvuelve con enorme acierto, situándose tan lejos de la ñoñería como del realismo crudo y duro. El tono lo marca el asombro, al principio incrédulo e inquisitivo con lo humano y lo divino, para después convertirse a una rendida y alegre adhesión ante un misterio que conmueve. En ese algo misterioso, que incluso en la fatalidad inspira confianza, el autor parece vislumbrar, con los ojos de sus personajes, una voluntad trascendente capaz de sacar cálidos y sonrientes brillos del rostro encantador de una niña africana. Una cría hábil para coser su vida bajo los mimbres de una pobre choza: le basta y le sobra una blanca e inocente tela, el regalo de una vieja máquina y un hilo delicadamente fuerte.  
 

por Miguel Ángel Sánchez de la Nieta