P. Valens Sibomana
Para la reconciliación de hutus y tutsis.

El padre Sibomana es un sacerdote de Ruhengeri, Ruanda. En 2004, con la colaboración de Harambee, se puso en marcha en Ruhengeri un Centro de formación destinado a los jóvenes de esa ciudad y de todo su entorno.
-¿Qué se propone ese Centro?
-Es un punto de integración para numerosos jóvenes de nuestro país. Se imparten cursos para chicos que no pueden asistir al colegio y se organizan talleres de arte para redescubrir la cultura ruandesa. Y, sobre todo, los jóvenes aprenden a afrontar juntos sus dificultades cotidianas.
-Han pasado muchos años desde la guerra civil de 1994, que enfrentó a los hutus con los tutsis. ¿En qué punto se encuentra el proceso de integración entre los grupos étnicos?
-Estamos trabajando mucho a favor de la reconciliación, sobre todo entre los jóvenes. Por eso, el Centro es tan importante para nosotros: allí se ponen en práctica acciones concretas de solidaridad y se aprende a tener confianza unos en otros.
Existe un sentimiento de solidaridad entre los ruandeses y hay deseos de crecer juntos; pero los problemas con los que se enfrentan son muchos: la falta de trabajo, la difusión de enfermedades como el SIDA y, sobre todo, la pobreza. Sin el apoyo de los países del Norte no lo lograremos.
-Con mucha frecuencia, el continente africano se queda al margen de los medios de comunicación. ¿Qué importancia tiene la información y cómo querría que se hablase de África?
-En primer lugar, me gustaría que se conociese “en directo” la realidad africana, y no sólo a través de la televisión: es importante poner los pies en África y contemplar lo que sucede con los propios ojos.
También me gustaría que hubiese más información sobre un continente del que se suele hablar con tópicos y generalidades. Los africanos tenemos que trabajar juntos, pero la Comunidad Internacional debe mostrar más interés; si no, no hay esperanza. Tenemos muchísimos recursos, pero es fundamental contar con esa colaboración.