Dale un Futuro

Proyecto de alfabetización y formación profesional de mujeres adultas, que no han tenido oportunidad de ir al colegio, para que puedan tener un futuro.

Tiene como objetivo apoyar a mujeres africanas de bajos recursos, a salir del círculo de pobreza en el que se encuentran, enseñándoles a leer, escribir y calcular en el idioma oficial del país (inglés o francés), ya que al no haber estado escolarizadas sólo conocen la lengua de su etnia. También se les proporciona Formación Profesional que les permita emprender su propio negocio, mejorar el que tienen o encontrar un empleo que cambie sus condiciones de vida y las de su familia.

El programa dura 2 años de clases nocturnas. En el primer curso, se aprende a leer, escribir y calcular. En el segundo, se practican estas habilidades y se aprenden nociones de marketing y contabilidad, junto a un oficio, si no lo tienen. Los centros de Formación Profesional cuentan con bolsas de trabajo para proporcionar un empleo a las mujeres.

Otra dimensión del proyecto “Dale un futuro”, es la organizada por jóvenes profesionales españoles, especialistas en educación y sanidad. Cada verano, realizan un voluntariado en poblados africanos, organizando talleres formativos de alfabetización, habilidades y herramientas para que mejore las condiciones
básicas higiénico‐sanitarias y de educación , empoderando a las mujeres haciéndoles conscientes de sus capacidades. En sus viajes, llevan material sanitario y máquinas de coser, que enseñan a manejar a las mujeres y luego las dejan en los poblados. Este año, a causa de la pandemia, aun no se sabe si podrán realizarlo.

Es un proyecto que proporciona independencia y mayores cuotas de igualdad a las mujeres de África subsahariana, muchas de ellas con gran capacidad emprendedora que se ven sometidas al control de maridos, hijos o vecinos, a los que tienen que dar a leer los WhatsApp de proveedores y clientes.

Además de los de Costa de Marfil, donde ya se ha llevado a cabo este proyecto, patrocinado por la marca René Furterer del Grupo Pierre Fabre y en Kenia a cargo de los profesionales , nuestros socios de Congo, Nigeria y Uganda solicitan participar en este programa.

Cada beca cuesta 385€/año y el programa tiene una duración de 2 años
Para otorgar 10 becas en cada uno de los 4 países, se necesitan 30.800€

Testimonios de las becarias de Dale un Futuro

Ange Véronique Akui Lilo: 32 años, costurera, soltera. Su prometido acaba de morir. Él era quien le leía los mensajes de sus clientas y de los proveedores de telas.
Kpan Toma: 44 años, es costurera, tiene 5 hijos y su marido está en el paro. Necesita saber leer y escribir para poder llevar adelante su negocio de costura.
Kinda Kouakou Nadège: 21 años. Procede de un orfelinato. No consigue empleo porque no sabe leer ni escribir. Le gusta la moda y querría aprender a diseñar y coser.
Sidonie Kima: Casada, madre de 6 hijos. Vive en M’Batto-Bouaké. Trabaja en el campo. No sabe leer ni escribir. No puede ayudar a sus hijos a estudiar cuando vuelven de la escuela. Quiere poner un negocio dentro de dos años, cuando acabe con las clases de alfabetización.
Ahua Antoinette: Casada. Vive en M’Batto-Bouaké. Estudió muy pocos años de primaria. Es costurera, pero por no saber leer ni escribir, su trabajo es difícil. Quiere llegar a más.
Elisabeth Gnondjui: 27 años, casada. Se dedica a hacer y a vender el “attieke” (Harina de Yuca, base de la alimentación de Costa de Marfil). Vive en M’Batto-Bouaké. No sabe leer ni escribir. Está muy ilusionada con las clases de alfabetización que le darán la posibilidad de desarrollar su negocio, fuera de su aldea.
Nonkou Abala Odette: Tiene 26 años y una hija de dos años. Vive en M’Batto-Bouaké. Ha hecho una formación de peluquería, pero no ha podido instalarse por no saber leer ni escribir y por falta de personas de confianza con quienes podía trabajar: necesita que alguien le lea todo. Quiere cambiar esta situación. Por eso, ha empezado las clases de alfabetización.
Prudence Zagli: Tiene 14 años y vive en M’Batto-Bouaké. Ha venido del oeste del país con su hermana mayor porque sus padres no tenían medios para escolarizarlas. Tienen un pequeño negocio. Empezó clases de costura, pero, seguir las clases le resulta difícil porque no sabe leer ni escribir. Por eso, empezó las clases de alfabetización.
Viviane Tago: Tiene 18 años. Vive en Palmafrique, un pueblo cerca de M’Batto-Bouaké. Tenía muchas dificultades para ir a la escuela andando y tuvo que abandonarla al final de primaria porque no había aprendido a leer ni escribir. Desde entonces, ayuda a su madre a recoger frutos en los campos sin dueño y a venderlos después. Quiere aprender costura para ganarse la vida como modista, pero ve la necesidad de saber leer y escribir para aprender bien la costura.
Latifatou Ouedraogo: 17 años. Vivía con sus padres en el barrio más marginal de Abidjan (Abobo). Ha venido a buscar trabajo en Bingerville y una señora le hablo de la escuela. Se interesó mucho en aprender formación profesional en repostería, pero para ello necesita antes aprender a leer y escribir.
Laetitia Kouakou: 18 años. Vivía en una ciudad del interior del país (Daloa). Nunca ha podido ir a la escuela. Acaba de llegar a M’Batto-Bouaké (pueblo en el que se encuentra la escuela). Su tía vino a conocer la escuela, le habían dicho que podíamos conseguir becas, le dijimos que una empresa europea “René Furterer” nos daba 12 becas y una podía ser para ella. Está encantada del panorama que descubre y le resulta maravilloso y sorprendente que haya empresas con gente tan buena.

Grâce M’Bra: Vive con su familia en Adjamé-Bingerville, un pueblo cerca de M’Batto-Bouaké. Tiene 16 años. Tuvo que dejar la escuela muy temprano, así que no sabe leer ni escribir. Quiere estudiar mucho, tener buenos resultados en clase para dar un futuro a su familia.

Subscribe To Our Newsletter

Join our mailing list to receive the latest news and updates from our team.

You have Successfully Subscribed!